El motivo último de la Protesta en Venezuela no es que dejen a la Asamblea Nacional hacer lo suyo, ni a que los abogados digan cómo hacer bien las cosas. La razón fundamental para protestar es que ya no nos calamos los cantos de sirena de este desgobierno de cómo vamos a convertirnos en POTENCIA en todo lo imaginable a punta de puro Bla Bla y reuniones.

Ya no nos calamos la “guerra económica”, el Niño y la Niña, la derecha extrema ni que vamos a ser POTENCIA… para fin de año.

No es cuestión de inventar motores de fantasía, y programas y misiones. Es que todo lo que ellos hacen o tratan de hacer resulta en nada, porque son incapaces de hacer nada que funcione. Lo único que saben hacer bien es hacerse más ricos todos los días y gastar su botín en el “imperio”.

Lo han hecho una y otra y otra vez, y nunca pegan ni una por casualidad. Mientras los políticos se reúnen y debaten, se mueren miles de personas en asaltos a mano armada, en pleitos entre bandas, en OLPs, por falta de atención médica, falta de medicamentos, falta de alimentos, de materias primas para producir y mantener los equipos. Ya falta todo, ni siquiera el dinero super devaluado se consigue. Y los que no se mueren aquí, se nos están yendo los mejor preparados para arreglar el país.

No nos dejemos marear ni dormir porque ocurra algún entendimiento entre políticos de distintos bandos. Lo que queremos y vamos a seguir protestando es para que estos se vayan y dejen que los que si puedan asuman la administración pública y la privada. Y que la Ciudadanía sea realmente la que mande en el país, como dice la Constitución que ya nadie cumple.

La protesta ciudadana debe ser planificada, organizada, NO VIOLENTA, contundente y PERSISTENTE. El que se cansa pierde, vamos a cansarlos.

Armando Azpúrua, Profesor Jubilado de la Universidad Central de Venezuela


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