Asociación de Profesores UCV

Para detener el derramamiento de sangre

Es necesario un gobierno de transición con metas claras y tareas concretas,
con amplio apoyo nacional por encima de parcelas partidistas.
Un gobierno que incluya a opositores y chavistas,
(Luis Ugalde SJ)

La Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela respalda el llamado proveniente de diversos sectores del país para alcanzar una solución pacífica a la crisis que hoy sufre la sociedad venezolana.

Urge detener la política de Estado que ha convertido a la disidencia política en enemigo al que se pretende aniquilar física, o judicialmente, tal como lo evidencian la tortura, las lesiones, el encarcelamiento y el asesinato de jóvenes indefensos que participan en manifestaciones y protestas, así como la violación al debido proceso de miles de venezolanos, los allanamientos a residencias sin orden judicial, el hostigamiento de ciudadanos en sus hogares, el enjuiciamiento de civiles por tribunales militares, los detenidos obligados a convivir con presos comunes, el incumplimiento de órdenes de excarcelación emitidas por los tribunales y el desconocimiento de la Asamblea Nacional son hechos que configuran, entre otros, un golpe sistemático y permanente contra la Constitucional Nacional.

A la persecución de la disidencia opositora se suma hoy la dirigida a sectores afectos al partido de gobierno que han cuestionado la política gubernamental; rechazando las decisiones inconstitucionales del Tribunal Supremo de Justicia y se oponen a una Constituyente Comunal, cuya convocatoria usurpa facultades exclusivas del pueblo y desconoce el voto universal como derecho ciudadano.

El creciente sufrimiento de la gente exige ya un cambio de presidente y su régimen.  No obstante, la reciente declaración de Nicolás Maduro no deja lugar a dudas sobre su intención de mantenerse en el poder.  Su afirmación: “Lo que no se logró por los votos, se logrará por las armas”, constituye una declaración de guerra contra los derechos democráticos del pueblo y, a partir de ella, se pretende justificar el asesinato de quienes ejercen el derecho a la protesta, con lo cual se incurre en crímenes de lesa humanidad.

Son hechos de suma gravedad que han llevado a la Fiscal General de la República a afirmar que no estamos en un estado de derecho sino es un estado policial.  Que quienes son ilegales y violan las Constitución están en el Tribunal Supremo de Justicia, que la Asamblea Nacional no está en desacato, que se ha roto el hilo constitucional y estamos en presencia de un golpe de Estado continuado.

Deploramos que en el Gobierno no haya capacidad de escucha hacia ninguna voz disidente al punto que, la propia Fiscal ha sido convertida en centro de ataques de toda naturaleza que apuntan hacia la posibilidad de destituirla, como lo evidencian las últimas arbitrariedades aprobadas por el TSJ.

El odio y el resentimiento están a punto de hacer eclosión con terribles consecuencias.  A los jueces que actúan como activistas fanáticos del partido de gobierno se suma la intención de convertir en patología psicológica el desacuerdo con el régimen.

Desde la Asociación de Profesores de la UCV hemos promovido caminos de respeto, de encuentro y de paz, pues es nuestra responsabilidad, como docentes, contribuir en la orientación de la nación promoviendo soluciones y en esa perspectiva acompañamos la propuesta de Transición, Pacífica y Democrática promovida por un significativo grupo de ciudadanos, de las más diversas posiciones políticas, ideológicas y religiosas, que hizo un llamado al encuentro de todos y a la reconciliación nacional.

Los ciudadanos merecen respeto y encontrar un sendero que los conduzca a una solución del conflicto que nos ahorre más sacrificios y nos dé la posibilidad de reconstruir el país con base en el reconocimiento mutuo y el trabajo solidario.

Es nuestro deber tratar de evitar un estallido social de impredecibles consecuencias y es por ello que propiciamos acciones cívicas y pacíficas que faciliten la paz y la convivencia.  Desde esa óptica exaltamos el papel orientador que cumplen las iglesias, a cuyas jerarquías pedimos seguir exigiendo que se respeten los derechos humanos, el debido proceso, la libertad de los presos políticos y en particular de quienes tiene orden de excarcelación.  Del mismo modo exhortamos al Frente para la Defensa de la Constitución y la Democracia a promover un referéndum popular con fundamento en lo establecido en los artículos 63, 67, 68 y 71 de la Constitución para que los ciudadanos venezolanos decidan si están de acuerdo o no con la convocatoria de una Asamblea Nacional Constituyente.

En virtud de la agudización de la represión contra las manifestaciones y la detención de miles de estudiantes y miembros del personal docente por ejercer su legítimo derecho a vivir en libertad y democracia consideramos una grave injusticia que haya educación para unos, mientras otros están presos.  Constituye un contrasentido seguir cumpliendo con el rol docente como si no pasara nada, dando la apariencia de ser impasibles ante el drama nacional.  Como afirmara el Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, “S i eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor”.

La Junta Directiva de la APUCV exhorta a sus agremiados a colaborar en el restablecimiento efectivo de la Constitución, a desconocer a un régimen que la viola y a aquellas instituciones del Estado que con sus actuaciones la contrarían y menoscaban los derechos humanos.

Venezuela no será un cuartel, ni lo ciudadanos tropa que obedece.

Jamás acataremos una constituyente inconstitucional.

Que las palabras de Pablo Neruda resuenen en sus oídos:
Ellos aquí trajeron los fusiles repletos de pólvora, ellos mandaron el acervo exterminio.
Ellos aquí encontraron un pueblo que cantaba, un pueblo por deber y por amor reunido,
Y la delgada niña cayó con su bandera, y el joven sonriente rodó a su lado herido,
y el estupor del pueblo vio caer a los muertos con furia y con dolor.

Entonces, en el sitio donde cayeron los asesinados, bajaron las banderas a empaparse de sangre, para alzarse de nuevo frente a los asesinos.

Por esos muertos, nuestros muertos, pido castigo.

 – APUCV – 30-6-2017

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