¡Nos quedó un sabor amargo!

REPlicados – Chantaje – Psicoterror – Obstrucción – Voto a$istido – Actas forjadas

El 15 de octubre se celebraron las elecciones regionales de gobernadores en 23 estados del país después de casi un año de retraso.  18.094.065 ciudadanos fueron convocados a sufragar.  En esta oportunidad, el resultado favoreció al PSUV con 18 gobernaciones, mientras la MUD ganó 5 escaños solamente.

Los resultados extrañaron a “tirios y troyanos”, el ambiente, luego de las elecciones quedó “enrarecido”.  En esta oportunidad, nuestra columna “En Foco” del Centro de Estudios de la Realidad Latinoamericana (CER Latinoamericana), aborda el tema desde la perspectiva del votante.  ¿Fuiste a votar el 15-O? ¿Qué razones te llevaron a decidir votar o a abstenerte? ¿Qué sientes después de conocer los resultados? ¿Piensas que hubo fraude, ventajismo o abuso de poder por parte del PSUV-Gobierno? ¿Consideras que la MUD sufrió las consecuencias de su política?  En esta oportunidad se entrevistó a cinco (5) participantes, tres hombres y dos mujeres en edades comprendidas entre 37 y 54 años de distintos estados de Venezuela: Miranda, Portuguesa, Táchira, Vargas y Caracas.

La gente ha perdido la confianza en el Consejo Nacional Electoral (CNE)

“Yo no voté, no me correspondía porque soy de Caracas.  Sin embargo, creo que lo más importante de estas elecciones es leer entre líneas los votos que han perdido tanto el PSUV como la MUD.  En primer lugar, el Gobierno celebra su triunfo como si gozarán de una gran popularidad, sin embargo, en la calle no se siente la alegría de la “gran victoria popular”.  Yo me pregunto ¿cuál es la celebración si ellos prefabricaron el “triunfo”? Hicieron las elecciones cuando les convino, con un año de retraso; el tiempo para inscribir los candidatos fue muy corto, no aceptaron la sustitución de candidatos y la jugada estelar fue la migración de votantes.  Nosotros no podemos ser indiferentes ante las denuncias de los hechos de amedrentamiento hechos por llamados “colectivos” en algunos centros de votación donde había migrado población de clase media.  A pesar de todo este abuso de poder o fraude pre-electoral, el Gobierno con respecto a la constituyente perdió millones de votos, incluso sin contar los votantes del Distrito Capital, que no todos los votos son de uno o de otro.  La MUD perdió también millones de votos con respecto a las parlamentarias del 2015, más allá los casi de más de millón y medio de venezolanos que dicen que se han ido del país y la campaña de un sector de la propia MUD por la abstención.  Perdieron los votos que tenían porque ya no son alternativa política a este desastre de gobierno porque son igual de desastrosos.  ¿Qué quiere decir esto? Que la gente está esperando que surja algo distinto a la MUD y al PSUV”.  Así lo hace conocer Ana Andrade, habitante del Distrito Capital de 54 años.

Una de las realidades que se ponen de manifiesto después del 15-O es que la gente no confía en la imparcialidad del CNE como otrora.  El Consejo Nacional Electoral, paulatinamente ha dado paso a la desconfianza: Eliminación de Partidos, sustitución de Directivas de Partidos vía TSJ, negación irrevocable de legalizar partidos, anulación del referéndum revocatorio, suspensión de elecciones regionales para luego adelantarlas arbitrariamente, acortamiento de los tiempos electorales evitando que los partidos realizaran primarias o consensos para escoger sus candidatos, eliminación del derecho previsto en ley a la sustitución de candidaturas, migración de votantes, a última hora, de centros de votación.  Ese fue el preludio de las elecciones del 15 de octubre.  Lo extraño del caso, es que quienes dicen defender el gobierno, no se les siente el fervor de defender a este organismo como se le veía hasta las elecciones del año 2013.  Indudablemente los defensores del CNE pasan a ser una especie en extinción.

La derrota de la MUD llega hasta su interior

“Yo voté por la oposición.  En algún momento consideré abstenerme.  Pero después pensé: votar también es una forma de protestar contra este gobierno, demostrar que “somos más que ellos y que es un gobierno ilegítimo”.  Sobre todo, porque Maduro promovió la abstención, era claro que cuando dijo que los gobernadores que quedaran electos se debían subordinar a la ANC y, que todo aquel que votara estaba reconociéndola, estaba promoviendo la abstención del voto opositor, allí me dije: “Zulay, tienes que salir a votar así estés arrecha con la MUD, a este gobierno hay que desnudarlo a punta de votos” … Ahora lo que me queda es un sabor amargo.  Uno piensa “hubo fraude”, pero después ves a la gente de la misma MUD diciendo que no tienen como demostrar el fraude, y luego ves a Andrés Velásquez peleando solo con actas en mano porque le robaron la elección en Bolívar… estoy deprimida.  Yo no me quiero ir de mi país, pero no me voy a calar esta dictadura disfrazada de democracia.  Hacen elecciones tramposas.  ¡Qué impotencia! Yo sé que la MUD después de esto ya no va a tener credibilidad.  Unos negociaron con las elecciones y los otros negociaron sacando a la gente de las calles, pero eso es mentira que la mayoría de la población quiere a este gobierno.  Las actas pueden no decir nada con respecto al fraude, pero la realidad te dice que exageraron en la trampa, es un descaro.  La MUD nos dejó sin salida y sin esperanzas”, manifestó Zulay Gaviria, habitante del Estado Vargas de 43 años.

Esta opinión expresa la derrota que ha sufrido la MUD, no solo desde el punto de vista electoral, sino en su interior.  La cúpula de la Mesa de la Unidad Democrática está profundamente dividida.  Han cometido error tras error y han dejado al desnudo su falta de interés por la gente que los ha acompañado.  Se han encargado de desmoralizar a su propia base, lo que deja una sensación de indefensión ante un gobierno que se muestra cada vez más autoritario.

El hambre como leitmotiv de la campaña del PSUV

“Es complicado entender lo que nos pasa.  En medio de esta crisis, uno a veces hasta agradece que exista la bendita caja del CLAP.  A veces pareciera que el mensaje fuera “Si no votas por el PSUV no tendrás CLAP”.  Yo sé de un gentío que se sacó el carnet de la patria y no apoya al gobierno, pero lo que nunca me imaginé es que la gente fuera a votar por Héctor Rodríguez.  La verdad es que aún me parece mentira.  Yo creo que lo que funcionó fue el chantaje.  A mi casa llamaron infinidades de veces para verificar si habíamos votado.  La gente del CLAP y de la UBCH llamaba a cada rato para verificar si uno había votado.  Yo me abstuve y ya mis vecinos me dicen: “¿Te abstuviste? Te van a sacar del CLAP” y yo les contesto “Aquí va a haber CLAP mientras haya campaña electoral”, esa es su campaña, después de las elecciones ¡olvídenlo! porque aquí desde que existe el CLAP había llegado nada más dos veces.  Por cierto, mi vecina no quería votar por Héctor Rodríguez, como no había tinta indeleble ni nada, ella fue hasta el punto rojo y llevó el carnet de la Patria y dijo que ya había votado para que no la sacaran del CLAP.  Yo pensé cuando me enteré de la picardía de mi vecina: “El PSUV cae en sus propias trampas”.  Esto es una locura, los mismos que nos pusieron a pasar necesidad, ganan votos dándonos una limosna, una triste caja del CLAP que no alcanza para alimentarnos ni una semana.  ¡No te digo yo!”.  Este testimonio-opinión nos las ofreció Ramón Caballero, de 37 años, de Guarenas, Estado Miranda.

El voto y su fuerza

“En Táchira no somos bobos.  Salimos a votar, pero a votar masivamente.  La trampa tenía una sola forma de derrotarlo y era votando.  A lo mejor a uno no le gustaba el candidato de la oposición, pero sí tenía plena conciencia, no solo que no queríamos más a Vielma Mora, sino que hay que demostrarle al mundo que no queremos más al Gobierno de Maduro.  Allí están los resultados, tuvieron que reconocer que ganamos.  Yo, particularmente, no soy adeco, pero salí y voté para protestar contra este gobierno que nos tiene pasando hambre y necesidad.  Lo hice por la gente que no consigue medicinas, lo hice por los que no pueden comer tres veces al día, lo hice por los muertos de la delincuencia, lo hice en contra de los militares que se llenan los bolsillos sacando la mercancía a Colombia y después dicen que es el Imperio, lo hice por los familiares de los muertos de las guarimbas…lo hice por mi país.  Y así como yo, muchos tachirenses.  Nosotros sí respondimos y allí están los resultados, expresa con un tono de orgullo Jhonfran Roa de 47 años.

Dos caras del voto en un país en crisis política, social y económica: Los que salieron decididamente a votar por la oposición, como si de un plebiscito se tratara y los que salieron a votar por el PSUV-Gobierno.  Los primeros, mostraron que en unas elecciones donde hubo un 61% de participación, no le alcanzaron a la MUD para ganar la mayoría de las gobernaciones, como mostraban algunas encuestas y la dirigencia de los partidos de la MUD que estaban llamando al voto.  En esta oportunidad no pudieron capitalizar el rechazo al gobierno, como sí lo hicieron en las parlamentarias del 2015.  Los segundos, en cambio mostraron que, más allá de toda la reingeniería electoral bajo un método fraudulento, aceitaron la maquinaria electoral.  Esta vez, al parecer, surgió efecto el chantaje y el control social del voto.  Ya muchos especialistas opinan que esta extorsión funciona mientras no surja una nueva alternativa política.

“Yo soy chavista de corazón, yo siempre apoyé a Chávez.  Yo sé que la cosa está difícil y que la estamos pasando mal, pero es que con la MUD la vamos a pasar peor.  Por eso yo voté.  Yo tengo esperanza que el gobierno con esta oportunidad que le estamos dando ahora sí nos respondan.  Se tiene que acabar la especulación, los precios de locura, la falta de alimentos.  Se tiene que controlar el precio del dólar, tiene que haber medicinas, pañales…tienen que funcionar los hospitales, tenemos que ver que el país se normalice Ya le respondimos con la ANC y ahora con la de gobernadores.  Ahora el gobierno tiene que respondernos.  Porque ninguno de los países petroleros, a pesar de la baja de los precios, están viviendo lo que nosotros estamos sufriendo.  Queremos un gobierno que gobierne y que nos devuelva el país que teníamos cuando nuestro comandante Chávez estaba vivo.  Uno da para recibir y ahora nosotros le decimos al gobierno: Amor con amor se paga, es hora de que el Gobierno nos pague con amor tanto sacrificio”, expresó Luis Enrique Sandoval del Estado Portuguesa de 39 años.

– Zuleika Matamoros – 27-10-2017

Fuente: https://www.aporrea.org/actualidad/n316345.html

ttps://d9s8dt1e9d6760.cloudfrondt.net/

Imprimir