Simon Wyesenthal

“Sería bueno para la Patria que se formara por lo menos un grupo de “Cazadores de Monstruos”, por el estilo de los grupos de “Cazadores de Nazis” después de la Segunda Guerra Mundial. Un grupo que empezara, desde ahora, a recabar evidencias de los monstruosos crímenes que están cometiendo militares, políticos y paramilitares de alta jerarquía del actual régimen, venezolanos, cubanos y de otras nacionalidades, ensañados particularmente contra la juventud y los trabajadores venezolanos, pero también contra ancianos y recién nacidos, en su afán de aferrarse al poder y al saqueo de las arcas públicas, ya tan mermadas y que tiene a la población en la infesta miseria, pasando hambre, insalubridad y total inseguridad.

Un buen modelo es lo que fue el Centro Simon Wiesenthal, un grupo de unos diez dedicados ángeles vengadores quienes, durante casi cuarenta años de incansable labor de investigación y persecución, lograron llevar a la justicia a once de los más atroces asesinos del tercer Reich alemán, bajo Hitler. Estos héroes se iniciaron por cuenta propia, pero con el pasar del tiempo llegaron a contar con el apoyo oficial tanto de los gobiernos donde se cometieron los crímenes como los de los países que sirvieron de refugio a estos fugitivos de la justicia.

No se trataba de venganza, sino de hacer valer la justicia. Ninguno de los fugitivos fue ejecutado o ni siquiera maltratado, sino que todos fueron llevados a los tribunales de justicia correspondientes.

Muchos más lograron evadir la justicia por astucia o porque encontraron la muerte, pero también hubo otros tantos que sufrieron la permanente angustia de de estar siendo buscados insistentemente, como las alimañas que fueron.

Monstruos como Klaus Barbie, Herberts Cukurs, Adolf Eichmann, Bolelavs Maikovskis, Josef Mengeles, Erich Priebke, Eduard Roschmann, Dinko Sakic, Josef Schwammberger, Franz Stangl y Gustav Wagner fueron llevados eventualmente a la justicia.

Referencia: https://en.wikipedia.org/wiki/Nazi_hunter

Venezuela necesita que desde ahora contemos con un grupo como hemos descrito, a ver si estos perpetradores de crímenes de lesa humanidad reflexionan y desisten de seguir la represión criminal, liberan quienes saben inocentes, reconocen que ya nadie los quiere, sino que los que los defienden solo pretenden seguir saqueando, y se entregan, más pronto que tarde, a la justicia venezolana.

Para que Venezuela no vuelva nunca más sufrir un régimen de ruina y terror como nunca lo había sufrido, la Patria les quedará agradecida a quienes se aseguren que los culpables no queden impunes.

– Armando Azpúrua – 30-3-2017

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