Venezuela, primera en Indice de Miseria – Plan de Embellecimiento Socialista

NMM amenaza a los Estados Unidos con dejar de venderles petróleo y, supongo, a no comprarles nada.  O sea, “No me bloquees, que yo me haga un auto bloqueo”.

En mi época, a algo como esto lo llamábamos “una pelea de tigre con burro”.

Otro símil que es también pertinente: haciendo referencia a esos perros que les ladran a las ruedas de un carro que pasa: “Vamos a ver, si el carro se para, que va a hacer ese perro pendejo”.

Sépanlo:  Se requiere de una refinería especialmente construida para procesar el crudo pesado que le vendemos a USA.  Si metes ese crudo en una refinería corriente, a unos escasos meses está destruida. 

Y el 70% de lo que importamos nos viene de puertos norteamericanos.

Hay dos cuentos de los primeros años de la “revolución cubana” que vale la pena recordar:

El primero es que Fidel Castro preguntó a sus facinerosos ¿Aquí hay un economista? y el “Che” levantó la mano, y lo nombraron presidente del Banco Central.

Al ser increpado al respecto, el Che respondió: “Ah, ¿él dijo economista?  Yo creí que había dicho “comunista“.

El segundo es que cuando el Che como presidente del Banco Central fue a presentar su pronóstico para el año siguiente, les planteó a sus compañeros de pandilla: “Les tengo dos noticias: una buena y una mala. ¿Cuál quieren oír primero?”  A lo que todos gritaron: ¡La buena!

El Che: “La buena es que el año que viene vamos a estar comiendo mierda.” Todos: “Cooooño.  ¿Y cuál es la mala?
Che: La mala es que no va a alcanzar para todos.

No pretendo trivializar la tragedia que ha caído sobre nuestra querida Patria. Creo necesario entre tantas noticias deprimentes hace falta una pizca de humor, para subsistir sin caer en una paralizante depresión.

Hemos caído en una total polarización, pero no es entre totalitarios y demócratas, sino entre los que están en el poder y los que aspiran a estarlo, de un lado, y el resto de nosotros por el otro.  

Los partidos políticos son indispensables para una democracia, incluyendo el PSUV y el resto de su manada, pero no podemos esperar y exigir que los partidos solos resuelvan nuestros problemas.  Nosotros, la Sociedad Civil Organizada, debemos liderizar la solución de nuestros problemas.  No con un Líder omnipotente y eterno, sino con cientos y miles de líderes a nivel de vecindario, local, regional y nacional, en el hogar, en el trabajo, en nuestra iglesia, en el colegio, liceo o universidad, en donde conseguimos alguna diversión o expansión física, espiritual y moral.

Es la Sociedad Civil Organizada la que debe dialogar con el gobierno y con los partidos, oficiales y de oposición.  La delegación a la República Dominicana debe ser de la SCO de Venezuela, con la presencia de los partidos, por supuesto.  Pero no de la MUD con algunos representantes de la SCO.

Quien quiera que sea que dialogue por nosotros que sepan: La única arma efectiva que le queda a la Sociedad Civil -al Pueblo, como les gusta llamarnos a los políticos- es la previsión constitucional de que cualquier compromiso que adquiera el Gobierno debe ser aprobado por la Asamblea Nacional -la única, la auténtica, en la que el Pueblo tiene una mayoría supercalificada.

Esto lo saben los inversionistas, nacionales y extranjeros, pero es conveniente recordárselos continuamente,

Que sepan y que tengan claro quienes nos deben representar que, si aprueban un refinanciamiento oneroso a cambio de algún beneficio de corto plazo, que por la constitución nos pertenece -tal como la justicia y nuestras libertades- si a cambio de nada menos que un total cambio de gobierno o de política del gobierno, todos quedarán tachados por siempre como parte de este pésimo gobierno y cómplices de la miseria y las indignidades que colectivamente han traído a esta Tierra de Gracia.

Compartirán por igual la responsabilidad, la culpabilidad por todos los males causados directa o indirectamente por este régimen fracasado.

Si hay algo de esta espontánea advertencia que no entienden, pídanle a cualquier venezolano que no se esté beneficiando de la situación actual ni que esté aspirando a compartir las mieles del poder, que se los explique.  Todos ya tenemos esta situación bien clara.

Armando Azpúrua, Profesor Jubilado de l Universidad Central de Venezuela 29-11-2017

 

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