En defensa de la Constitución

Se perdió una batalla
ver:  http://protestavenezuela.com/la-rebelion-cansada-y-perdida/ 

¡Cuántas veces hemos estado a punto de ganar!  El 1-9-2016.el 15-7-2017. Cuando estamos a punto de lograr el objetivo, alguien grita: ¡Fin de mundo! y nos paramos a ver quién grita.  Era un loco… pero ya paramos y perdimos.  ‘Constituyente!  ¡Regionales!  Y nos paramos a debatir: ¿legitimamos a Maduro o agarramos 20 gobernaciones, mangos bajitos?  Y otra vez perdimos.  Pero, no importa, culpamos a la MUD.  Le exigimos a la MUD.  Exigimos que la MUD cambie de liderazgo.  Nos llevamos las manos a la cabeza, ¿emigrar o someternos a esta vaina?  La MUD no funciona o se vendió…

Y, ¿qué tiene que ver la MUD con la Protesta?  En dónde en la Constitución dice que a la MUD le corresponde liderizar la PROTESTA para reestablecer a la Constitución?

La Constitución establece, no un derecho, sino un deber de todo ciudadano de defender a la Constitución, cada cual de la manera que pueda y quiera.  Los militares, con las armas que les encomendamos para defender a la Patria y a la Constitución de enemigos tanto externos como internos.  A las organizaciones políticas, participando en los eventos electorales y preparándose para administrar la cosa pública de la forma que establece la Constitución.  A los ciudadanos de a pie, que no todos somos machos, pero que somos muchos nos corresponde protestar y resistir.  Pacíficamente, sin violencia, con contundencia y persistencia.

La experiencia de los últimos 60 años ha demostrado que la manera más eficiente y eficaz de derrocar gobiernos despóticos, enemigos del pueblo, es a través de la protesta planificada, organizada, no violenta, contundente y persistente.  Ya en todo el mundo hay instituciones donde se estudia la protesta civil y se diseñan y se prueban nuevas tácticas y estrategias para hacerla más efectivas.

Los partidos políticos no son los llamados a liderizar las protestas cívicas para derrocar un gobierno despótico.  Pero son indispensables para encargarse de la administración pública una vez que haya sido derrocado, de lo contrario lo que se logra es el caos, o algo peor.  El caso emblemático fue el de Egipto.  Una protesta bien planificada, organizada, no violenta, contundente y persistente logró tumbar una dinastía de generalotes desde Nasser, pasando por Sadat y Mubarak, para terminar ahora en otro llamado Fattah el-Sisi. 

La primera de las protestas de la llamada “Primavera Árabe” fue la de Tunicia, pero la más importante fue la de Egipto.  Ambas se llevaron a cabo de una manera ejemplar, utilizando métodos inventados en los países de Europa del Este tras la caída del muro con que los Soviéticos los tenían encerrados, actualizados con el uso de la nueva tecnología de comunicación como los teléfonos celulares, internet y el correo electrónico.  

Los egipcios, sin embargo, no tuvieron a quien encargar la administración; la única organización medio organizada era la Hermandad Islámica, quienes tras una improvisada elección obtuvieron la preponderancia en el Parlamento y escogieron un presidente de orientación islámica.  A los pocos meses volvieron a donde estaban desde los años 50, con su Gobierno Militar.

Nosotros, afortunadamente tenemos la MUD, que es un extraordinario logro político, el tener una veintena de partidos de la más variada gama ideológica trabajando de manera coordinada para lograr el bien común: la libertad, con justicia y democracia, en plena capacidad para organizar y administrar la cosa pública.

La protesta para sacar del poder la actual pandilla y lograr un gobierno de transición que nos lleve a una República verdadera, con democracia, justicia, respeto a los derechos humanos, paz, seguridad, convivencia y bienestar para todos, sin que ningún poder o alianza de poder se constituya en poder absoluto.  El Poder Soberano, poder originario, solo le corresponde a la Sociedad Civil.

Por eso es por lo que, a todos los ciudadanos venezolanos, residentes en Venezuela o en el Exterior, así como los residentes extranjeros en Venezuela, nos corresponde llevara a cabo las protestas y la resistencia que obligue a nuestros actuales opresores, a devolvernos el poder y a pedir clemencia por los delitos de lesa humanidad que han estado cometiendo durante casi 19 años.  Los miembros de los partidos políticos incluidos son venezolanos en su gran mayoría patriotas empeñados en lograr para Venezuela lo que quería El Libertador: El Sistema de Gobierno más perfecto, es aquel que produce la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la mayor suma de estabilidad política”.

¿Qué hay que hacer?  Lo que venimos haciendo… pero sin parar hasta lograr un nuevo gobierno de transición con vocación republicana, con el que la Sociedad Civil pueda organizar una Nación en la que se busque lograr ese sueño de Bolívar, el cual creo que lo comparten todos los venezolanos.

No es que no podamos cambiar nuestras tácticas y estrategias.  Entre el primer libro sobre cómo usar la no violencia para derrocar una dictadura del Albert Einstein Institute y muchas otras publicaciones se han recogido hasta 198 formas distintas de protestar sin violencia (http://www.eldefinido.cl/).  Además de las machas hay las tomas de lugares públicos, los paros, las huelgas, y muchas otras de grupos pequeños de personas.  El señor del papagayo, en Caracas, es un buen ejemplo de una protesta única.

Debemos mantenernos siempre creativos, como lo han sido nuestros valerosos muchachos y muchachas, y mantenerse al día con las nuevas técnicas.  La no violencia es lo que más temen los gobiernos totalitarios y represivos y por eso es por lo que tratan de mil maneras de que nuestras protestas se conviertan en violentas.  Ellos saben, como debemos saber nosotros, que los estudios probabilísticos que se han realizado indican que las protestas no violentas tienen una probabilidad de éxito cuatro veces mayor que las protestas violentas, y son más eficientes tanto en tiempo como en sufrimiento del pueblo.

Nuestras protestas no tienen nada que envidiar a las protestas que ya son historia y las que se llevan a cabo en otras latitudes y en otros ambientes represivos.  A los que me aducen que lo que digo es cierto en otros países pero que en Venezuela no funciona, les respondo que en mi corta vida de casi 80 años yo he presenciado dos derrocamientos logrados con manifestaciones cívicas no violentas: una en enero de 1958 y otra en abril de 2002.

Lo único que nos ha faltado es la persistencia.  Se insiste que para que la protesta sea efectiva debe ser planificada, organizada, no violenta, contundente y persistente (PONVCyP).  Si falta cualquiera de esos elementos, la probabilidad de éxito se disminuye considerablemente.  Aquí nos ha faltado la persistencia.  Cada vez que la protesta y la resistencia está a punto de agotar la voluntad de los opresores, el gobierno tira una sorpresa, lo que la prensa llama “un trapo rojo” para que el toro desvíe su atención al trapo y no al torero.  Ya sea el diálogo, el referendo revocatorio, las decisiones del espurio TSJ, la constituyente y elecciones regionales, porqué se tiene que detener la protesta.  ¿Quién la mandó a parar?  ¿Y por qué le hicieron caso?

Yo me sospecho que lo que pasó es la vieja falla de nuestra idiosincrasia criolla: dejo de hacer lo que sé que tengo que hacer si encuentro una buena excusa: como que la MUD está negociando o, hay políticos vendidos…  Yo comprendo que la protesta persistente es agobiante, pero piensa de que se trata de la Patria que vas a salvar, eso te dará aliento y persistencia.

Nuestra propia sabiduría popular lo confirma con sus refranes: “Gallo que no repite, no es gallo” y, ahora, “Gallo que no repite, no gana” y “El que se cansa, pierde”.

Cada uno que responda su obligación constitucional de la forma que le dé la gana.  Si quieres protestar, forma tu grupo y hazlo crecer, o únete un grupo que llene tus expectativas.  Guarda tus críticas para el gobierno, para el opresor.  No critiques al que no coincida contigo de como protestar o resistir.  Nadie está más obligado a resistir o protestar que los demás.  Ni los diputados, ni los políticos, ni los maestros, ni los militares.

Estos últimos están obligados a usar las armas que se les da en exclusividad para usarlas contra el enemigo de la patria y/o de la Constitución.  A esos sí los puedes criticar si no actúan como les corresponde.

Al que se va, al que se somete al régimen, no lo critiques, si eres democrático.  En democracia, cada uno maneja su culillo o su tranquilidad como bien le parece.  Mas bien sugiérele que colabore, con bajo perfil.

No protestes, si no vas a ser persistente.  Sin descanso, hasta que se logre el objetivo final.  Sin Navidad, sin Carnaval ni Semana Santa.  Sobre todo, si se ha perdido la vida o la salud de un mártir de la Patria.  Si te detienes, o te paras por cualquier causa, su vida o su salud, la perdió en vano.  Tú mismo, no te lo podrás perdonar.

Vamos a reactivar la resistencia y protestas no violentas, planificadas, organizadas, no violentas, contundentes y persistentes hasta lograr el objetivo final, cual es el de cambiar el actual régimen por uno de justicia y paz, de libertad, igualdad y solidaridad, que mantenga un clima político, económico y social para reconstituir la República para que sea el Poder Ciudadano el Primer Poder, el Poder Originario.

Encomendados al Dios de nuestros padres y bajo la protección de la Patrona de Venezuela, la Santísima Virgen de Coromoto.

Armando Azpúrua, Profesor Jubilado de la Universidad Central de Venezuela.

Armando Azpúrua – 18-10-2017

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