El enemigo de mi enemigo

El enemigo de mi enemigo es mi amigo

Entre la oposición ya se debatió ampliamente, como debe ser entre demócratas, el dilema entre votar y no votar en las próximas elecciones Regionales para Gobernadores y no se logró un consenso.  Unos abogaron por la tesis de que cualquiera posición electa que se gane debilita el régimen que queremos extirpar; los otros por el concepto que en política hay que ser coherente para lograr mayor credibilidad, dentro y fuera del país.  Unos y otros trataron de convencer al otro para que adoptaran la posición pragmática o la posición honorable.

Lo que no es democrático, ni sensato, es que miembros de la oposición insulten a otros porque no están en el mismo lado de este dilema.  Pero es estúpido o malévolo cuando además se desacredita a quien decidió competir contra un candidato de este régimen espurio.  O es que su odio por esa persona es tan fuerte que prefiere que gane su enemigo a que gane él.  O es que no es realmente enemigo del que disimuladamente favorece…

Ya el mal que se produce al legitimar esta elección está hecho, ya sea que ganemos una o todas las gobernaciones.  Pero todas las que ganemos, si no significa que la oposición gana poder, al menos significa que hay un gobernador malandro menos.

La reciente marramucia de las raptoras del CNE demuestra que no están seguras de que puedan agregar suficientes votos fraudulentos a todos los candidatos oficialistas para lograrles la gobernación.  Suponemos que tienen millones de votantes falsos en el Registro Electoral de todo el país, algunos dicen que 10 millones, más realista es pensar que solo tienen cuatro.  Ellos van a obtener muy pocos votos legítimos.  Ni siquiera cuentas con los votos chavistas, solo la alta dirigencia, los enchufados, y los asesinos que gozan de licencia para matar.

Si un candidato de la oposición logra suficientes votos, no le podrán robar su triunfo, pese a los abstencionistas.

Por ello, lo que nos queda es ir a votar por el candidato que sea, siempre y cuando sea de la oposición.  Si no te gusta, no importa.  Al menos le hemos quitado un triunfo a La Pandilla.

Armando Azpúrua, Profesor Jubilado

Visita: protestavenezuela.com

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