La deuda de Venezuela es cada vez mpas problemática.

Ciudadano: si quieres un gobierno democrático, respetuoso de la Constitución y las Leyes, de los derechos humanos, de la igualdad, la libertad y la solidaridad y el predominio del Poder Ciudadano sobre los demás poderes públicos y privados…que nos deje trabajar honestamente y producir bienestar social e individual… – Armando Azpúrua – 1-12-2017

Haz saber a tu diputado a la Asamblea Nacional, a los directivos de tu partido y a todos los dirigentes sociales que conozcas, que hay que evitar darle a este gobierno solvencia financiera a cambio de derechos que por ley y por razón ya nos pertenecen. 

Que, si de este diálogo se compromete más a la República para que estos sigan robando, los diputados que aprueben eso serán cómplices de todos los crímenes que se sigan cometiendo contra los venezolanos y se les someterá a todas las penas estipuladas en la Ley. 

Los derechos no se negocian.  Si no estás de acuerdo con darle a esta pandilla otro aliento financiero, manifiéstalo por los medios sociales, Deja constancia.  “Yo no estoy de acuerdo que la Asamblea Nacional autorice un mayor endeudamiento para que sigan robando con total impunidad”.

Ellos nos van a chantajear con la Ayuda Humanitaria – van a decir que no pueden traer medicinas y alimentos para el Pueblo porque la oposición no les aprueba la restructuración de la deuda.

Ellos van a seguir haciendo lo que les da la gana.  Pero sin la aprobación de nuestra Asamblea Nacional los inversores saben que cualquiera reestructuración será desconocida por un gobierno honesto futuro.

Sin reestructuración la situación se va a poner aún más difícil, pero solo por unos meses.  Si reestructuramos, usan el dinero fresco para que NMM gane la reelección, y tendremos esta vaina para 40 años o más.

Armando Azpúrua, profesor jubilado de la U.C.V.

 

FINANCIAL TIMES
La deuda de Venezuela es cada vez más problemática
Robin Wigglesworth – 6-9-2017

La situación de Venezuela fue de mal en peor en los últimos días.  Estados Unidos anunció sanciones financieras y el país latinoamericano sufrió un revés en su batalla legal con los acreedores.  A la larga, estos eventos son un indicio de la reestructuración de deuda potencialmente más desastrosa de la historia.

La administración Trump prohibió hace dos semanas a las instituciones estadounidenses participar en cualquier nueva deuda o acciones emitidas por el gobierno venezolano o su compañía petrolera estatal, PDVSA.  Los pagos de dividendos de Citgo, la división estadounidense de refinación de petróleo, también fueron bloqueados.  El objetivo es un embargo financiero del país latinoamericano para impedir que recaude más dinero en Estados Unidos.

Mientras tanto, Venezuela sufrió una derrota en los tribunales estadounidenses, donde un juez dijo que la minera canadiense Crystallex podía confiscar el dinero venezolano depositado en una cuenta en el Bank of New York Mellon (BNYM) para cubrir una sentencia de 1,4 mil millones de dólares otorgada por un tribunal del Banco Mundial.

Además de todos estos contratiempos, una gran cámara de compensación estadounidense dijo la semana pasada que dejaría de liquidar algunos bonos venezolanos, y Cantor Fitzgerald ha dejado de cotizarlos en su totalidad, según los inversionistas.

A corto plazo, el impacto probablemente será mínimo.  Dado el desorden de las finanzas venezolanas, el país ya está efectivamente excluido de los mercados internacionales de bonos.  Y aunque Crystallex ganó una escaramuza legal, está lejos de ganar la guerra.  No está claro cuánto dinero tiene Venezuela en el BNYM y todavía puede ser protegido por la inmunidad soberana.  Como resultado, los bonos de Venezuela y de PDVSA se han cotizado en un rango de precios limitado.

Pero los últimos acontecimientos ponen de manifiesto que la reestructuración de la deuda venezolana (esperada por la mayoría de los inversionistas) probablemente se convierta en una de las más desastrosas y polémicas en la historia financiera.

Venezuela ha seguido pagando sus deudas debido a preocupaciones de que un impago podría estimular a los acreedores a apoderarse de los pagos por concepto de las exportaciones de petróleo de PDVSA.  Eso cortaría la única línea de supervivencia financiera del país y profundizaría la crisis económica.

“Si caen en impago, estarán fuera del Gobierno dentro de tres meses”, dice Federico Kaune, jefe de deuda de mercados emergentes de UBS Asset Management.  “Si no están en el Gobierno, estarán en el exilio o en la cárcel”.

Sin embargo, la demanda de Crystallex contra Venezuela subraya cómo los acreedores ya tienen algunas vías legales que explorar.  Venezuela adeuda cerca de 100 mil millones de dólares y varios miles de millones más en varios pagarés a acreedores comerciales o compañías extranjeras cuyos activos locales han sido expropiados.

Además, las sanciones de Estados Unidos representan un reto difícil si Venezuela reestructura sus deudas.  En una quiebra soberana, los acreedores negocian algún tipo de alivio de deuda y cambian sus viejos bonos moratorios por nuevos menos valiosos.

Pero semejante intercambio de deuda podría violar las sanciones estadounidenses, impidiendo a cualquier banco estadounidense organizar uno y a cualquier tenedor de bonos estadounidense subastar sus deudas.  En la práctica, significaría el limbo indefinido para Venezuela hasta que Estados Unidos decida levantar la prohibición.

La cuestión es si Venezuela puede evitar el impago.  Ha logrado seguir pagando sus deudas por mucho más tiempo de lo esperado gracias a la liquidación de activos de la compañía petrolera, el saqueo de las ganancias de instituciones locales y la generosidad de China y Rusia.

Sin embargo, a China se le debe una cifra estimada de 20 mil millones de dólares y podría mostrarse cautelosa de arrojar más dinero a una situación cada vez más inestable.  Rusia ha estado más dispuesta, pero no puede financiar a Venezuela indefinidamente.

La primera prueba llegará este septiembre, cuando Venezuela y PDVSA tengan que pagar cerca de 3,6 mil millones en reembolsos debidos.  Kaune de UBS estima que, si Venezuela supera este obstáculo, entonces podría quizás gestionar más fácilmente los planes de amortización de la deuda de 2018-2019, pero si ocurre un impago, se podría desatar un pandemonio.

 

Venezuela: decreta Nicolás Maduro reestructuración de deuda externa
– Telesur- 3-11-2017

El Gobierno venezolano convocó este viernes a todos los tenedores de instrumentos de deuda venezolana a participar en una reunión que se realizará el próximo lunes 13 de noviembre, en la ciudad de Caracas.  El Aissami quien lidera la comisión presidencial para la reestructuración y el refinanciamiento de la deuda, sostuvo que iniciarán “un proceso soberano de renegociación” de la deuda de la nación y seguirán “cumpliendo cabalmente, con transparencia, como lo ha hecho históricamente nuestro Gobierno Bolivariano”.  El funcionario recordó que, en los últimos cuatro años, Venezuela cumplió con los pagos de la deuda externa por un monto total de 71.700 millones de dólares. 

 

http://www.lostiempos.com/actualidad/economia/20170906/deuda-venezuela-es-cada-vez-mas-problematica

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