Cuando llamé a algunos familiares y amigos en Caracas, para celebrar la decisión de hoy 17 de abril, de la Asamblea Nacional, AN, de autorizar, el antejuicio de mérito contra el dictador Nicolás Maduro Moros quien funge como presidente de la República, ninguna de las personas con que logré comunicarme sabía nada de lo que estaba sucediendo en el hemiciclo de la AN.

Me impresionó el black out informativo al que han sometido a nuestro pueblo y el poco entusiasmo con que recibieron la noticia.

Esa inaudita situación me obliga a contribuir a llevar a conocimiento, de tantas personas como sea posible, los hechos y consecuencias de tan importantes decisión, solo comparables a la firma del Acta de Independencia de Venezuela del 19 de abril de 1810, hoy sometida al yugo extranjero través de Nicolás Maduro; un títere de la dictadura cubana, de nacionalidad colombiana, a quien la Fiscal General de la Republica, Luisa Ortega Diaz, presento ante el legítimo Tribunal Supremo de Justicia, TSJ, pruebas irrefutables de corrupción y lavado de dinero a través de la empresa brasilera Odebrecht.

En la práctica, estas acciones se producen de conformidad con el artículo 380 del Código Orgánico Procesal Penal (COPP) que consagra la suspensión e inhabilitación del alto funcionario como una medida preventiva o Cautelar, de tipo transitorio, mientras esté en curso el enjuiciamiento criminal del impostor presidente querellado por el Ministerio Público.

De tal manera que el dictador Nicolás Maduro queda inmediatamente suspendido e inhabilitado para continuar en el ejercicio de sus funciones públicas y debería entregarse a las autoridades policiales para permanecer arrestado mientras dure el juicio que se ventila en su contra.

Por otra parte, la Comunidad Internacional deberá desconocer a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y aceptar como legítimos la presencia del TSJ y la Fiscalía General de la Republica en el exterior, así como reconocer a la Asamblea Nacional como únicas instituciones legitimas consagradas en nuestra Carta Magna

Pero en virtud de la negativa de Maduro a ponerse a derecho y como consecuencia de la aprobación legislativa del antejuicio de mérito en su contra, entonces quienes integran la Fuerza Armada Nacional Bolivariana tienen la obligación de proceder a desconocer cualquier orden o mandato de quien dejo de ser el Comandante en Jefe de la FAN y proceder a su arresto inmediato.

Al carecer de la inmunidad de que gozan los altos Magistrados estatales, Nicolás Maduropuede ser incluido en la lista roja de Interpol para ser arrestado en cualquier parte del mundo por ser un prófugo de la justicia.

La Comunidad Internacional, ya no tiene excusas para no proceder a socorrer al pueblo venezolano aplicando las más extremas medidas, incluyendo la militar, mediante el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, -TIAR- para someter y detener al impostor Nicolás Maduro, y presentarlo ante el alto tribunal de justicia venezolano, por existir pruebas fehacientes de corrupción y lavado de activos en su contra.

Con esa decisión, la representación mayoritaria del pueblo en la AN, marcó un hito en la historia de Venezuela que irremisiblemente la conducirá hacia una nueva independencia que nos volverá a abrir las puertas de la libertad, la democracia y el respeto a los derechos humanos.

– Rubén Dario Bustillos Rávago

Caracas, 18 de abril de 2018.  rdbustillos@gmail.com @rdbustillos.

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